EE. UU. derriba con láser drones que vigilaban autoridades en la frontera, según Defensa
El Departamento de Defensa estadounidense confirmó que sistemas láser inhabilitaron aeronaves no tripuladas que espiaban a agentes fronterizos; México dice que servían para traficar migrantes.
Estados Unidos derribó con tecnología láser varios drones que vigilaban a autoridades en la frontera, informó el Departamento de Defensa, en una operación que subraya la creciente sofisticación de las amenazas aéreas no tripuladas en la zona limítrofe.
Derribo con tecnología láser
Según el comunicado de Defensa, los drones fueron detectados mientras realizaban labores de vigilancia sobre personal fronterizo estadounidense. La respuesta consistió en el uso de sistemas de energía dirigida —láser— que inhabilitaron las aeronaves en territorio de Estados Unidos. La información fue difundida por El Economista y replicada por Yahoo, ambas citando fuentes oficiales de Defensa.
Tres drones de traficantes, según Defensa Nacional
Fuentes de Defensa Nacional precisaron a López‑Dóriga Digital que se trató de tres drones operados por traficantes. La misma fuente indica que los aparatos fueron neutralizados del lado estadounidense de la frontera, sin que se reportaran daños colaterales ni heridos.
Vínculos con cárteles y tráfico de migrantes
Vanguardia reportó que los drones derribados están relacionados con cárteles que operan en la región fronteriza. Por su parte, el Gobierno de México confirmó a Reporte Indigo que las aeronaves eran utilizadas para facilitar el tráfico de migrantes, lo que añade una dimensión humanitaria y de seguridad a la incautación.
Qué sigue
Las autoridades de ambos países no han detallado la fecha exacta de los derribos ni la ubicación precisa, aunque los comunicados se publicaron el 29 de agosto de 2026. Tampoco se ha informado sobre posibles detenciones o investigaciones penales derivadas del incidente. La creciente presencia de drones en la frontera —ya sea para vigilancia, contrabando o transporte de personas— sigue siendo un desafío operativo para las agencias de seguridad de Estados Unidos y México.